La carta de despedida de una madre atea…

Heather-McManamy

En diciembre el cáncer de seno finalmente se cobró la vida de Heather McManamy, una atea de sólo 36 años, quien dejó a su marido, Jeff y su hija Brianna, de cuatro años. Parece que Heather le escribió 40 cartas a Brianna, para que sean leídas conforme va llegando a distintas etapas de su vida; estas cartas serían publicadas en cada momento.

Por ahora, Jeff publicó la primera carta, con un espectacular e inspirador mensaje que Heather dejó para sus familiares y amigos tras su muerte — la traduzco en su totalidad:

Así que… tengo buenas noticias y malas noticias. La mala noticia es que, al parecer, estoy muerta. La buena noticia, si estás leyendo esto, tú definitivamente no lo estás (a menos que en el más allá tengan wifi). Sí, esto apesta. Apesta más allá de [lo que puedo poner en] palabras, pero sólo estoy muy condenadamente contenta de haber vivido una vida tan llena de amor, alegría y amigos increíbles. Tengo la suerte de decir honestamente que tengo cero remordimientos y que gasté cada onza de energía que tuve viviendo la vida al máximo. Los amo a todos y gracias por esta vida increíble.

Sea cual sea la religión que te dé consuelo, estoy feliz de que tengas eso. Sin embargo, respeta que no somos religiosos. Por favor, por favor, por favor no le digas a Brianna que estoy en el cielo. En su mente, eso significa que elegí estar en otro lugar y la dejé. En realidad, yo hice todo lo posible para estar aquí con ella, ya que no hay ninguna parte, NINGUNA PARTE, donde yo preferiría estar que con ella y Jeff. Por favor, no la confundas y la dejes pensar por un segundo que eso no es cierto. Porque, no estoy en el cielo. Estoy aquí. Pero no más en el cuerpo de mierda que se volvió contra mí. Mi energía, mi amor, mi risa, esos recuerdos increíbles, todo está aquí con ustedes. Por favor, no piensen en mí con lástima o tristeza. Sonrían, sabiendo que nos lo pasamos genial juntos y que el tiempo fue INCREÍBLE. Detesto poner triste a la gente. Más que nada, me encanta hacer reír y sonreír a las personas, así que por favor, en lugar de insistir en las trágicas Condiciones de Cariño del fin de mi historia, ríanse de los recuerdos que hicimos y la diversión que tuvimos. Por favor, cuéntenle historias a Brianna, para que sepa lo mucho que la amo y lo orgullosa que siempre estaré de ella (y háganme sonar muuuuucho más chévere de lo que soy). Porque nada me encanta más que ser su mamá. Nada. Cada momento con ella fue una felicidad que ni siquiera podía imaginar hasta que ella vino a nuestro mundo.

no digan que perdí [la batalla] contra el cáncer. Porque el cáncer pudo haber tomado casi todo de mí, pero nunca tomó mi amor o mi esperanza o mi alegría. No fue una “batalla”, sólo fue la vida, que a menudo es brutalmente aleatoria e injusta, y eso es simplemente lo que pasa a veces. No perdí, maldita sea. La forma en que viví por años con cáncer es algo que considero un muy grande victoria.

Por favor, recuerden eso.

Lo más importante, tuve la increíblemente suerte de pasar más de una década con el amor de mi vida y mi mejor amigo, Jeff. El verdadero amor y las almas gemelas sí existen. Con Jeff a mi lado, cada día estaba lleno de alegría y amor. Él es realmente el mejor marido en el universo. Durante toda mi mierda de cáncer, él nunca vaciló cuando tanta gente habría querido salir corriendo. Incluso en los peores días que te puedas imaginar, encontramos una manera de reír juntos. Lo amo más que a la vida misma, y realmente creo que un amor así es tan especial que vivirá para siempre. El tiempo es lo más valioso en este mundo y haber compartido mi vida durante tanto tiempo con Jeff es algo por lo que estoy muy agradecida. Te amo, Jeff. Creo que lo impresionante que es Brianna es nuestro amor traído a la vida, lo que es bastante bonito. Me rompe absolutamente el corazón tener que decir adiós. Si es la mitad de triste para ti como lo es para mí, me rompe el corazón otra vez porque la última cosa que quiero hacer es hacerte sentir triste. Espero que con el tiempo, puedas pensar en mí y sonreír y reír, porque, joder, tuvimos una vida impresionante. Busca en Google el Elogio del Físico y quiero que sepas que es un hecho científico que siempre estaré con ustedes dos de alguna manera. Yo sé que si sólo te detienes y buscas lo suficiente, voy a estar con [ustedes] allí (de la manera menos espeluznante posible). Ustedes son mi mundo y amé cada segundo que pasamos juntos más [de lo] que [puedo poner en] palabras.

Amigos, los amo a todos y gracias por la vida más maravillosamente inspiradora. Y gracias a todos mis asombrosos médicos y enfermeras que me cuidaron tanto. No me cabe duda que mi equipo me dio todos los días buenos posibles que pudieron. Desde el fondo de mi corazón, les deseo vidas largas y saludables a todos mis amigos y espero que puedan experimentar el mismo aprecio por el regalo de cada día como yo lo hice. Si van a mi funeral, espero que la cuenta del bar sea una que me enorgullecería. Diantres, pongan a todo volumen “Keg on My Coffin” y bailen en la barra por mí (porque más vale que tengan una fiesta bailable en algún momento). Celebren la belleza de la vida con una fiesta de puta madre porque saben que es lo que quiero y creo que de una manera extraña, voy a encontrar una manera de estar allí también (ustedes saben cuánto detesto perderme la diversión). Espero asustarlos a cada uno de ustedes, así que esto no es tanto un adiós, sino un hasta luego. Por favor, háganme un favor y tomen unos minutos cada día para reconocer la frágil aventura que es esta vida loca. Nunca lo olviden: cada día cuenta.

(imagen: Instagram Heather McManamy)
Fuente: De Avanzada

 

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